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El territorio que hoy ocupa el actual pueblo de Santoyo y su término municipal estuvo poblado desde la antigüedad con diferentes emplazamientos. En el páramo de Sarnallano se encuentra un castro vacceo en el cual han aparecido restos materiales.

En el lugar que hoy ocupa Santoyo – Según el historiador Cuadrado- estuvo un asentamiento romano conocido como “Tela Augusta” (la flecha o el dardo de Augusto). Es una teoría bastante probable si tenemos en cuenta que al otro lado de los montes conocidos como Costacollaos se encuentra Astudillo, pueblo cuyo origen toponímico parece encontrarse en “Estatilio Tauro”, un general de Augusto. Ambos estuvieron presentes en Hispania durante las guerras cántabras.

Las quintanillas eran explotaciones de carácter agrícola-ganadero y forestal, que se extendieron por gran parte de lo que fue el amplio Imperio Romano. Aunque la Meseta Norte castellana fue conquistada por las legiones romanas, en el siglo II antes de nuestra era, este tipo de asentamientos agropecuarios, no surgirán hasta la segunda mitad del siglo I después de Cristo.

La villa romana de Las Quintanas en Santoyo es de época tardía, con toda probabilidad en el siglo IV. En los años 90 se hicieron dos intervenciones arqueológicas que dieron como resultado la aparición de un horno, un hipocaustum, cerámica tanto de terra sigillata cómo de cerámica romana común. También apareció un pozo utilizado, al parecer tras un derrumbe, cómo escombrera.

El termino hacen referencia a la conocida como “lex Manciana”; por la cual en época Flavia (siglo I d. de C.) se decreta que cualquier ciudadano romano, puede poner en explotación tierras sin cultivar, para de esta manera, paliar el fuerte déficit en el cultivo de trigo que existía en el Imperio. Las Quintanillas con la caída del Reino Visigodo el territorio fue abandonado y hubo que esperar a finales del para su repoblación fundándose el actual Santoyo.

 

Sobre el nombre de este pueblo existen tres teorías:

1) procede de Sanctus Ioannes. El patrón de Santoyo y quien da nombre a la iglesia parroquial es san Juan Bautista.

2) » de San Yago (o Santiago). 3) Según el historiador Faustino Narganes el nombre viene de san Audito, que luchó contra la herejía arriana.

Quien escribe esto opina que, al contrario de lo que se viene afirmando en la actualidad, es más probable la primera opción.

3) Fue fundado dominando el área Fernán de Armentales (nota, antes de esta edición venía que había sido fundado por este Fernan de Armentales, en realidad no tenemos constancia histórica de que fuera él quien lo fundó), en tiempos del conde Garcí Fernández en septiembre de 988. Fue una villa amurallada (s. XI), de la cual quedan en la actualidad muy pocos vestigios.

En el siglo XIX

Así se describe a Santoyo en la página 855 del tomo VI del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, obra impulsada por Pascual Madoz: Conocida como la Noble Villana. Noble por su porte y señorío, Villana por residir en esta humilde villa de acogedores labriegos que la vio nacer”. Ante nuestros ojos una verdadera joya arquitectónica, su iglesia -que permanece casi ignorada- llena de encanto y emoción artística ya al contemplar su exterior, templo magnifico por las elegantes y severas líneas de sus robustos contrafuertes, y que al visitar su interior hace que muchos la consideren la iglesia más bonita de España. Algo así debió de ocurrir a D. Gregorio Marañón, que en la visita que realizó a mediados del S. XX gracias a la insistencia del párroco D. Manuel Abia, le dijo: «Sr. Cura tiene Vd. una enorme fuerza persuasiva, ha logrado convencer al Dr. Marañón, pero no me siento defraudado. ¡Esto es magnífico!

Es una imponente iglesia románica-gótica-renacentista; su nombre de San Juan Bautista. Sin duda otra joya por donde se la mire.  Además de apreciar sus hermosas piedras descarnadas en el exterior, hay que disfrutar de su interior.

 

Y aquí, San Juan Bautista en Santoyo

Una vez vistas las dos localidades de Tamara y Santoyo y, sus templos. La primera, da la impresión de «majestuoso esplendor» mientras que la segunda en Santoyo inspira más una «grandiosidad austera»

 

El Templo. Con torre almenada, coloso en vigía; de transición, finales del s. XJII.

Planta románica de la primitiva iglesia, tardío s. XII, con bóveda de un sencillo gótico del s. XVI.

Gótica ampliación, esbeltas columnas con forma de palmetas almemadas entretejen sus ramos en el cielo. Capillas extremas del crucero, de Juan D’Arce. Capilla mayor absidal, de Martín de Solórzano, del gótico florido burgalés, s. XV; planta endecagonal y bóveda estrellada; atrevida, delicada, espléndida, maravillosa, embelesa. El pórtico del Patriarca, con filigrana plateresca en piedra, traza de Diego de Siloé y ejecución de Juan García y Juan González. Monumental Retablo Mayor, renacentista con incipiente y discreta influencia barroca, obra de Manuel Álvarez, Juan Ortiz y Mateo Lancrín que lo tallaron por terceras partes; y la pintura, el dorado y el estofado de Jerónimo Vázquez, Ángela de Barreda, Miguel de Barreda y Antón Calvo.

En el Atrio plateresco campean los escudos de su mecenas el Patriarca de las Indias D. Antonio de Rojas, gran restaurador del convento franciscano de Villasilos, al que donó su biblioteca y donde quiso ser enterrado. Fue arzobispo de Burgos y anteriormente obispo de Palencia.

El púlpito, en madera de nogal, plateresco, es obra anónima del XV. ,

EL coro de la Iglesia tiene tres piezas importantes: El órgano, barroco, actualmente restaurado y donde se ofrecen frecuentes conciertos. La Sillería en nogal, renacentista, con apostolado en los respaldos de las sillas. Y en medio del coro el facistol, bella pieza de exposiciones y que por sí solo el digno de figurar en museos.

Todo este conjunto artístico conserva un Artesonado Mudéjar  fechado entre 1490 y 1510 y se asienta sobre una obra de cantería formada por dos arcos carpanel o atrevidos, obra de Juan de Sabardinaga que realizó en 1749.

Escalera Señorial, la escalera de las paradojas, obra de Juan D’Arce, de 1551.

EL Facistol, gótico de finales del s. XV, de la escuela de Fray Pedro de Lorena.

La Sillería, de nogal, obra de Juan-Antonio del Mazo que la acabó en 1750.

El órgano de Santoyo fue construido sin utilizar materiales del instrumento anterior, que fue vendido a Itero del Castillo. Es un ejemplar típico del estilo de órgano barroco castellano de las parroquias rurales. Su caja es magnífica, toda ella de pino, ricamente decorada con tallas, molduras y esculturas doradas y policromadas. Es, probablemente, el último instrumento de Pedro Merino de la Rosa 1738, que construye junto a sus hijos Agustín y Antonio, según reza la inscripción que se conserva en el interior de las arcas de viento del secreto. Realmente, es una obra de madurez, de gran belleza sonora.

A pesar de haber sido construido en la primera mitad del siglo XVIII, dispone de una lengüetería tendida muy desarrollada, que presenta una construcción muy particular: de talla estrecha, con grandes pabellones abocinados soldados al resonador, hechos de otra pieza y de un metal más rico en estaño. Este órgano se conservaba bastante entero, aunque había perdido muchos tubos agudos (217) en la zona de más fácil acceso. Esto supone una conservación del 77 % de la tubería. Se han completado todos los registros simples con tubería original y se han hecho nuevos los registros compuestos: el Lleno de la mano derecha, y la Címbala de ambas manos. Todos los demás registros conservan sus tubos originales.

El Baptisterio. Hoy es una zona en la parte posterior de la iglesia, desde la que se accede, separada por una verja de madera.

Esta pequeña capilla tiene dos arcos, uno comunica con el archivo- una construcción adosada que acoge los documentos parroquiales del municipio. Entre ellos están el primer libro de bautismo, de 1499, y la partida de bautismo de Felipe II- y que en su día fue entrada al templo.

El otro, ciego, respondía al propósito, nunca realizado, de servir de puerta de acceso a esta alcoba que tendría la función de baptisterio; así se mandaba en la visita del 14 de noviembre de 1558. En esta sala se encuentra la pieza más antigua de la iglesia: la pila bautismal, de origen visigótico.

El Archivo. Es una construcción adosa al templo, arreglada y acondicionada al efecto, en él se encuentra el extraordinario Archivo Parroquial que contiene tanto asuntos religiosos como civiles de la vida del municipio. Entre sus documentos: los libros de fábrica de la iglesia donde están recogidas y asentadas todas las partidas ecanómicas, por mínimas que fuesen, que se emplearon en la construcción de la iglesia y en su embellecimiento interior. El Primer Libro de Bautismo, auténtica joya manuscrita que data de 1.499 y que le hace ser el más antiguo de España en su género a nivel popular. Es un compendio no sólo de partidas de bautismo sino de anécdotas y asuntos importantes para la localidad, como el resultado del pleito de la jurisdicción con el Conde de Castrogeriz, la anexión de Santiago del Val a Santoyo, etc. Entre sus partidas de bautismo se encuentran la de Sebastián Cordero de Nevares, natural de aquí de Santoyo, secretario que fue de Felipe II, y que era conocido en la corte como el secretario “Santojo”; y la partida de bautismo del propio Felipe II (folio 75 v.), que es la única que existe, ya que la de San Pablo en Valladolid, donde fue bautizado, desapareció al quemarse su archivo. Se encuentran también los pleitos entre Astudillo y Santoyo por la posesión del despoblado de Torre-Marte, el contrato entre dos sobrinos del patriarca D. Antonio de Rojas y Carvallar y Diego de Siloé para la ejecución, por parte de este último, del sepulcro del obispo; y otros muchos legajos y documentos de gran valor e interés.

En el interior de San Juan. ─casi una catedral─ Probablemente se pueda encontrar esos matices pero lo que no dudamos que al Igual que San Hipólito de Tamara, las dos son tesoros grandiosos. Solo nos resta quererlos lo suficiente como para saberlos conservar, algo nada fácil a la vista de las ruinas y expolios que han sufrido las dos.

Rollo de justicia

Fuera de la villa: Un Rollo de justicia: Existió, en el exterior de las murallas, hoy ya desaparecido. El mal llamado rollo de justicia de Santoyo está en la Plaza de Fray Pedro de Santoyo, junto a la portada norte de la iglesia de San Juan Bautista de la localidad. Es en realidad una superposición de piedras de las que alguna pudo pertenecer al primitivo rollo; otras no. La pieza superior procede de las ruinas del antiguo convento de Villasilos. El monumento se compuso en 1977 con motivo de la celebración del sexto centenario del nacimiento de Fray Pedro de Santoyo, reformador franciscano y fundador del convento de Villasilos. Está declarado bien de interés cultural.

 

 

Centro Temático del Palomar

Espacio dedicado a la cría de palomas y a la arquitectura popular de los palomares en Tierra de Campos.

Vecinos ilustres

  • Sebastián Cordero de Nevares (1528 – aprox.1580), secretario real de Felipe II, señor de las villas de Carabaña, Orusco y Valdilecha.
  • Isaac María Toribios Ramos (Santoyo, 11 de abril de 1897 – Monasterio de Santo Domingo de Silos, 6 de noviembre de 1961), que fue abad del Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos) entre 1944 y 1961. En 1958 fue nombrado caballero gran cruz de la Orden de Isabel la Católica. Su obra literaria se halla casi toda repartida a través de numerosos artículos publicados sobre todo en la revista Liturgia, de la orden Benedictina, editada en Santo Domingo de Silos.

Fiestas

·         San Juan Bautista, 24 de junio y 29 de agosto

  • El día 24 de junio,Nacimiento del Santo. Conocido en el pueblo como San Juan «El verde». El apelativo de «verde» tiene un doble significado. Uno religioso: es cuando nace el Santo, es el principio de la vida; y otro pagano: la cosecha, aunque a punto de recogerse, todavía está verde.
  • El día 29 de agosto,Degollación del Santo a manos de Herodes. Conocido en el pueblo como San Juan «El Seco». Aquí lo de «seco» también tiene doble significado. El religioso: ha muerto el Santo, la vida se ha acabado y el pagano: la cosecha ya se ha recogido y el campo por los calores del verano está seco.

 

Patrona del pueblo

 

 

Virgen de Quintanilla

 

Patrona del pueblo, que cuenta con una gran cofradía. No hace mucho la festividad tenía lugar el Lunes de Pascua de Pentecostés, pero por cuestiones laborales ha sido trasladada al Domingo de Pascua de Pentecostés.

 

Semana Santa

La cofradía de las Ánimas se encarga de la organización de los actos entre los que destacan la Procesión de los Pasos el Jueves Santo, que se realiza en el interior de la monumental Iglesia y la Procesión del Santo Entierro el Viernes Santo, que se lleva a cabo por las calles del pueblo concluyendo en la Iglesia con un homenaje a la Soledad en el que se la rinde culto y adoración.

 

Murallas

Sus murallas, que de los 1.150 m. que circundaban el poblado, sobreviven pequeños restos, en mal estado posiblemente en el s. XIX. El lienzo de la muralla se articulaba de trecho en trecho a través de cubos semicirculares y torres de base rectangular o cuadrada, siendo probable que los altos muros estuvieran almenados y, que recientemente han sido consolidadas y restauradas en el año 2003, Se cree que estas murallas son visigóticas, aunque su sistema de construcción la sitúa más bien en el S. XI –sus cuatro entradas también han desaparecido, tres de ellas a principios del año de 1916 y la otra con anterioridad, En este mismo año : “Se acordó el derribo de los arcos de entrada a la población por resultar con poco hueco su entrada”, De las murallas, que de los 1.150 m. que circundaban el poblado, solo sobreviven pequeños restos.

 

Las bodegas, algunas de ellas hundidas o en ruinas pero de las que se conservan gran parte tal y como fueron concebidas en su origen. Así el Emperador D. Carlos a través de una carta dada en Valladolid el 26 de abril de 1.536, concedía al Concejo de Santoyo, previa petición de este, «un territorio concejil donde dicen el Cortijo, de un tiro de piedra de largo y de ancho veinte pies, inútil y sin provecho ni para pastos ni para obras, sólo para hacer cuevas y silos para guardar el pan y el vino… y a la vez hacer un postigo a la cerca de la dicha villa para el servicio de las dichas bodegas y silos… y que pueda ser vendido en censo por pregón y público escribano, a los propios de esta villa… y así los que lo tomasen que no puedan hacer ni hagan edificio alguno para vivienda».

El convento de Villasilos,

Ruinas del que fuera convento Franciscano y que desapareció a causa de la desamortización de Mendizaba, se encuentran a unos tres kilómetros del pueblo en el fondo de un valle, que le da el nombre, y rodeado de cerros.

Hoy está convertido en tierra de labor y del que quedan sólo restos de muro y la cueva que sirvió de bodega, embovedada con losas talladas. El arco de entrada al convento fue trasladado en 1923 y da acceso al recinto del cementerio de Santoyo.

El real Posito

También resulta de interés, construido el año de 1.789, como reza en la inscripción que figura en la parte superior del arco de entrada, está adosado a uno de los restos existentes de la muralla. Su función fue la de silo o granero para recoger el trigo en depósito para paliar las necesidades de los lugareños en los años de necesidad o malas cosechas.

 

Las villas rústicas romanas

Eran explotaciones de carácter agrícola-ganadero y forestal, que se extendieron por gran parte de lo que fue el amplio Imperio Romano. Aunque la Meseta Norte castellana fue conquistada por las legiones romanas, en el siglo II antes de nuestra era, este tipo de asentamientos agropecuarios, no surgirán hasta la segunda mitad del siglo I después de Cristo.