Tiene una torre románica y una nave gótica dedicada a San Miguel, y que fue antiquísima Abadía en tiempos de los reyes leoneses; y más tarde, Priorato benedictino dependiente de San Pedro de Cardeña.
La Iglesia de San Miguel, antiguo templo románico-gótico del Monasterio Benedictino, que había en la villa.
De la época Románico-Visigótica datan las primeras noticias sobre un monasterio existente en Támara, dedicado al Arcángel San Miguel. Al hablar de este templo se explica que era abadía.
Sabemos que, siglos más tarde, seguía en pie y, en la actualidad, existen vestigios clarísimos de su existencia: un priorato dependiente de la Abadía de San Pedro de Cardeña (Burgos):
Los restos que hoy quedan, son:
1. La Iglesia de San Miguel, con su torre románica y nave gótica.
2. La fachada de la casa prioral, con los escudos de la Abades.

En 2053 Fernando I de Castilla unió, con sus decanías, diezmos y primicias, a la Abadía de San Pedro de Cardeña (Burgos)