Arquitectónicamente, la Ermita de Rombrada se puede situar; en su origen, a principios del gótico, y el material de construcción empleado fue piedra caliza. Pero de esta época, casi no se conserva nada, porque fue reconstruida en piedra en el siglo XVII. Incluso en la actualidad, se ha intervenido en la arquitectura de la Ermita (Tejado, suelo, paredes…); todo ello para prolongar su conservación en el tiempo
La ermita de Nuestra Señora de Rombrada es gótica del siglo XVI y se halla a 5 Km. de la localidad de Támara. Su interior es de una sola nave con arcos de medio punto. En ella se encuentra la Imagen de Nuestra Señora de Rombrada y que, según algunas fuentes, es una talla románico-gótica del S.XIV.
Su nombre le viene de los pueblos que se encontraban a un radio de dos kilómetros, dentro de los términos municipales de Támara (Las nueve Villas) de las cuales, una de ellas sería Ferrombrada.
Se cuenta, según la tradición oral que, hace muchos siglos, en un año de sequía, mientras unos labradores rezaban en la iglesia, se les apareció la Virgen en un lugar del templo, dónde la Imagen había sido escondida siglos antes para librarla de los moros. Desde entonces, fue elegida como patrona del pueblo.
Piña y Amusco, disputaron a Támara la posesión de la Ermita. El obispo de Palencia de entonces dictaminó quién debía encargarse de su custodia; decidió que se midiese desde el altar de la ermita hasta la pila bautismal de cada uno de los pueblos, y aquel municipio que estuviese más cerca, sería el encargado de la custodia. Gano Támara por pocos metros.
Antes la Ermita de Rombrada bahía sido Iglesia Parroquial y, desde finales del siglo XV-principios del XVI, está incorporada a la Parroquia de San Hipólito.
Se dice que la aparición de la Virgen tuvo lugar el 3 de mayo de 1502; y, todos los años en esta fecha, la tradición se revive en Tamara con la romería para evocar este hecho y, en señal de agradecimiento.
La Ermita tiene una pequeña espadaña en el exterior y, adosada a esta, está la sacristía y la antigua vivienda del ermitaño, que hoy se está adaptando para otros usos.